martes, 21 de enero de 2014

El movimiento disipa dudas

Despacio despierto, despacio comienzo, me voy sintiendo como respiro. Se percibe mejor la brisa sin la prisa del momento.

Mi cuerpo se pone a buen ritmo, y a la vez en lucha conmigo.
Yo dejo que la mente vacíe todo lo lleno del día anterior.

El movimiento disipa dudas, nos pone en marcha y nos quita el miedo. 
Nos coloca siempre en pequeñas encrucijadas, nos va recordando que el dolor es bueno, que siempre es señal del esfuerzo. 

Mientras percibo el aire escucho entre el viento a la mente que habla y al cuerpo que siento.
No sufro en el tiempo, tan sólo me inspiro en el fuerte camino. 

Ahí dejo todo lo que siento, ahí siento todo lo que dejo. 
Mi mundo, el reflejo. El mundo es mi reflejo.

Regreso distinta, mejor todavía.   

Me llega la tarde, el cansancio se avecina, ya se siente a esta hora un poco la matutina y melancólica fatiga. 

A cerrar los ojos tan solo un momento.
Un par de minutos para estar silenciosos.  

¡Bienvenida siesta vespertina!

Que prosiga el tiempo, ya en un momento la alcanzamos.

Después un café y todo arreglado.
A disfrutar del espacio abierto del cielo gris nublado.



Fotografía por: Alex Espinosa