miércoles, 29 de enero de 2014

Redefinirse indefinidamente

La tarde & sus efectos intrascendentes. 

¿Me alimento tan sólo para sobrevivir?

¿Me limito a tan sólo existir? 

Disfrutar la vida y la comida va mucho más allá que mantener a salvo tan sólo la existencia. 
Somos lo que comemos. 
También un conjunto de lo que pensamos, de lo que sentimos y de lo que creemos. 

Nuestra salud depende justamente de ello. 
Nuestra autoestima también.
Lo que piensen los demás no depende de nosotros, pero sí cómo reaccionamos ante ello, porque eso también será alimento. 
Si siempre mostramos incertidumbre ante un mundo que se siente inseguro reflejaremos la constante duda que nos guiará a la necesidad de aprobación. 
Donde las opiniones abundan, donde se nos dice qué comer, qué pensar, qué sentir, qué creer.

Busquemos certezas a través de nosotros, a través de nuestro pensamiento creativo. 

Siguen siendo válidas las segundas oportunidades donde volverse a conocer y volver a empezar ahora es la constante. 
Ya no la duda. Ya no la necesidad de aprobación. 

Comenzar otro capítulo. 
Otro libro. 
Otro. 

Porque redefinirse indefinidamente no nos hace indecisos, nos hace más conscientes del cambio. Más creativos. Más humanos. 

Todo se renueva. Todo se transforma. 

El café no siempre se sirvió en taza. 
Alguna vez, tan sólo sirvió para admirarse desde alguna ventana. 

Esperaba ser transformado a través de un proceso creativo. 



Fotografía por: Alex Espinosa