domingo, 16 de febrero de 2014

Momento efímero

La vida útil de la inspiración se basa en la vida útil de la razón. 
Entre más pensamos, más dudamos. 
Entre más dudamos, más nos alejamos de la espontaneidad. 
Irónico.

La idea clara es efímera y aunque aparece como un destello deslumbrante, presente y visible sabremos que tan sólo durará un segundo. Un segundo nada más. 
De pronto se detiene y así de pronto se va.
¿Cómo detenerla un poco más?
Implica valor. Implica agudizar los sentidos para no dejar pasar desapercibido un momento de suprema importancia. 


La vida útil de la composición se basa en la vida útil de la canción. Cuando la música suena todo gira y sigue con bastante normalidad. Si de pronto se detiene, de pronto se siente que todo se va. 
¿Irónico? Un poco.

Porque acertar en tiempo y espacio con el ritmo de la inspiración es algo que nos seguirá asombrando hasta el final. 
Lograr sentir que detenemos lo efímero del momento en algo tangible y duradero nos da la satisfacción necesaria para sentirnos infinitamente libres, infinitamente agradecidos.

La genialidad se ha detenido para acercarse y sonreírnos una vez más. Disfrutemos de la genial locura de lo espontáneo.

¡Irónica es la efímera belleza de la inspiración! 



Fotografía por: Alex Espinosa