martes, 25 de febrero de 2014

Si no existe, créalo.

El café por la tarde y sus vaivenes. 

De pronto comienzo a pensar en los recorridos de aquellos días  en donde todo parecía tan lejano, cálido y tranquilo.  

Todo cambia y es normal. 

Hablar de los mejores momentos de aquellos días no nos hace ni nos convierte en mejores personas. Ahora entiendo que las memorias son muchas pero muchas veces esas memorias ya no son espejo de lo que somos sino de lo que creímos ser. 
De lo que fuimos.

Todo cambia y es natural.

La vida es hasta donde tú te permitas ver y conocer, hasta donde tu sentir se comparta con el entorno. Si no existe, créalo.
La perspectiva de nuestro estado de ánimo siempre tiene el privilegio de cambiar. Eso es bueno.

Todo cambia y es vital. 

Renovarse siempre es sano. Que la plenitud de los recuerdos se base en el movimiento permanente de tu estado consciente. 



Fotografía por: Alex Espinosa