sábado, 22 de febrero de 2014

Sublimación

Expectativa vs realidad.

Todo inicia en una habitación desordenada donde el generador de caos es siempre la prisa y el tiempo a contra reloj.

Crear espacios nuevos que te llenen los pulmones de satisfacción es de los pasatiempos más emocionantes que podrían existir.

Estamos ahí vaciando la ansiedad en algo productivo y de preferencia cotidiano.

La sublimación es una sensación necesaria.

Me muevo a ritmo lento, me muevo a ritmo nuevo.
Me doy cuenta que la realidad no es la expectativa. 
Que lo que sentimos es más de lo que pensamos y que la serenidad vale más de lo que creemos. 

Regreso al principio, me acomodo en mi sitio y recuerdo que nada es indispensable. 

Nada, tan sólo vivir. 



Fotografía por: Alex Espinosa