lunes, 31 de marzo de 2014

Corazón compositor

Quiero seguir escribiendo hasta el final de los días, hasta el final de mi tiempo, no se si será mucho o será poco, pero es así. 
Hoy la inspiración busca su lugar, busca su momento para volver a brillar. La dejo ser. Me dejo ser. Así somos. Así es.

Recuerdo cuando todo comenzaba, cuando balbuceaba palabras y me perdía en  el mar de mis pensamientos. Hilar ideas se convierte en el mayor desafío para quien quiere decir algo. Y muchas veces, escribir y expresar de la mejor manera, no es sólo aquella que pensamos. Es verdad. 
Tantos años ya, y sigo siempre encontrando un poco más de lo que soy, descubriendo cada paso y disfrutando la voz cambiante, el proceso creativo incesante.

Aquí sigo, en el interno asombro de continuar despertando con éste corazón compositor, que si bien tiene menos de tres décadas lo considero traído de alguna otra época donde el sonido de una antigua máquina y un par de cuerdas podrían quedar resonando por tiempo indefinido y por todo el lugar. Ahí donde la prisa no existía y las horas duraban más. 
Me encanta pensar en ése sentir, por eso sigo intentando disfrutar de la simplicidad de la vida en el último día de marzo. 
¡Vamos, mes de abril! ¿Querrás alentar un poco más tu paso?



Fotografía: Alex Espinosa