domingo, 20 de abril de 2014

La bóveda infinita

Una sola taza de café aporta tanto, sobre todo cientos y cientos de palabras. Nada extraño. 
La buena compañía hace de la tarde los sabores aún mejor y es ahí cuando vemos imposible reemplazar aquellos vínculos que nos hacen estar bien. 
No cabe duda que la mezcla de ésas sensaciones en conjunto crean conexiones tan fuertes que pueden durar incluso toda la vida si así lo deseamos. 
¡Cuántos momentos recordamos en un segundo! Imposible de olvidar aquellos detalles, aromas y sensaciones que al instante nos transportan al espacio y tiempo preciso donde podemos revivirlos. Cada día que pasa guardamos algo más, y me encanta pensar en la idea de que somos una bóveda infinita de relatos sin contar, entonces recuerdo las vivencias que quisiera atesorar más.


Fotografía: Alex Espinosa