miércoles, 23 de julio de 2014

Ensenada

Las tardes de paseo se muestran con reconfortante calma en el puerto de la bella ciudad de Ensenada. Transitar sin prisa junto a su brisa veraniega es el mejor regalo cuando es tiempo de calor en el resto del país. El valle, el campo, la playa, los antiguos y nuevos espacios invitan a quedarse un día más para disfrutar.
Todo va tomando poco a poco su lugar, las calles se dejan visitar por nuevas miradas y la música suena por cada escenario, por cada rincón. 
Inconfundible sensación. 
¿Quién no ha querido regresar?
Para vivir, para visitar, para descansar; para encontrarse, para despedirse, para renovarse y volver a empezar. 




Fotografía: Alex Espinosa