martes, 22 de julio de 2014

Nachito, el gatito valiente.

Por algo existe ésa peculiar frase que dice que los gatos tienen siete vidas; bien, pues si algo hay ahí de cierto, al nuestro ya le quedan seis. Vivió para contarlo. Sobrevivió para quedarse y hacernos aún sonreír con su ronroneo gentil.

Hace tres días un perro lo atacó; lo sacudía fuerte y agresivamente de un lado a otro y, si no tenía intenciones de matarlo estuvo muy cerca de ello. 
La vida no es un juego pero si así lo fuera, creo pensar que no es para nada fácil. Estamos rodeados de complicaciones y contratiempos; de temores y situaciones que se salen de nuestro control. Definitivamente somos seres vulnerables, frágiles.
Qué más quisiéramos poder ser invencibles, llenarnos de fuerza inagotable para defendernos de todo a nuestro alrededor; pero dependemos del uno y del otro para coexistir, ésta vida es compartida. Es un derecho y un deber convivir para sobrevivir. 
Ahora el querido "Nachito" sigue siendo libre y sigue recuperando su fuerza y su valor en nuestro pequeño pero reconfortante patio de atrás, junto a su nuevo ratón de juguete relleno de algodón que lleva consigo incluso en la hora de la siesta; el regalo más significativo puede ser el más sencillo: Cariño. 


Fotografía: Alex Espinosa