miércoles, 13 de agosto de 2014

Siempre hay una manera

Fotografía: Alex Espinosa


Siempre hay una manera. Es lo que dicen aquellos que miran el vaso medio lleno; y muchas veces sí tienen la razón. 

Para éste inquilino nuestra casa es su terreno de juego, cada cosa, cada objeto que se le da lo toma como el regalo más preciado para crear aventuras y rivales qué vencer; incluso si es un laberinto sin salida o una pelota que jamás saldrá de una caja siempre busca la manera de encontrar una nueva solución. Darse por vencido nunca es una opción. 

La vida es muy preciada como para dejarla ir tan rápido, nuestros pequeños grandes amigos conocen bien dentro de sí ésta verdad. Siguen respirando por la sencilla razón de que a pesar de todo, vale la pena seguir jugando para intentarlo una vez más. 

Siempre hay una manera.