jueves, 25 de diciembre de 2014

El regalo perfecto ha llegado

Agradecer. El viento lleva en su eco ésta única palabra. La incertidumbre no la acompaña, no más. 
Seguridad de lo que sentimos nos da la seguridad en lo que deseamos; simplemente seguir soñando. 
Queremos vivir recordando el presente sin intercambio. No hay devolución. ¡La ironía decembrina, qué regalo! 
La invasión en el corazón nos nubla la razón, nos repite en cada rato el anhelo de volver a intentarlo. Sin excusas. 

Agradecer. El regalo perfecto ha llegado, siempre a tiempo; salvando el instante congelado, reviviendo el anhelo postergado. 
Un viaje nos habla, nos llama a continuar sonriendo, amando; mirando más allá del atardecer y la taza de café. 


Fotografía: Alex Espinosa