viernes, 20 de marzo de 2015

Equinoccio de primavera

Las ausencias nos llevan a entender por qué deseamos tanto el sentido de pertenencia. 

Invitamos a la soledad a invadirnos una vez más por la sencilla razón de que nos gusta conversar acompañados del silencio. ¡Qué intensidad tan increíble! 

Amanece un millón de veces, atardece sólo la mitad; siempre hay esperanza justo en el final. Ya estoy de vuelta, ha llegado la primavera. 

Las ausencias son temporales y el tiempo siempre necesario; es hora de comenzar a ver volver las flores aparecer junto a las tan esperadas canciones.

¡Bienvenido sea éste aire con sonido fresco!



Fotografía: Alex Espinosa